PokemonGo, juego y datos

agosto 23rd, 2016 | Columnas

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Por Francisco Isla

“Los beneficios son enormes para compañías como Google. Han invertido una enorme cantidad de dinero en la extracción de datos, es decir, en vigilancia. Extraen datos de cada una de las personas de esta sala para conseguir información sobre lo que compran, lo que les gusta y, sobre todo, su comportamiento”, señaló el director de cine Oliver Stone en la reciente (junio 2016), versión de Convención Internacional de Cómics de San Diego en Estados Unidos.

Efectivamente Stone no está alejado de la realidad. Es sin duda lo menos evidente para quienes juegan pero el verdadero tesoro para quienes están detrás del juego, se trata de los datos. La magnitud de este verdadero negocio es impresionante y sus alcances aun impensados aun cuando lo más superficial sería la observación de conductas orientadas para uso en marketing ya que permitiría alcanzar verdaderas radiografías de consumo. Una de las empresas que aprovecha el éxito de PokemonGo es Google que mediante su plataforma de descarga de aplicaciones Google Play obtiene una cuantiosa cantidad de data al cruzar su plataforma con otros antecedentes de sus usuarios de búsquedas y de su servicio de email (entre otros).  

El éxito Google tiene implicaciones para todos los que viven en contacto permanente con Internet”, señala Shoshana Zuboff, ex profesora de la Escuela de Negocios Harvard. Zuboff se refiere a este fenómeno como parte de “un género del capitalismo completamente nuevo” que está desarrollando Google: el denominado Capitalismo de vigilancia.

El pasado 4 de agosto los medios de comunicación informaban que el juego ya había alcanzado las 100 millones de descargas globales, cifra que al día de hoy sin duda ha sido sobrepasada. En quienes has descargado este juego probablemente motivados por una mezcla, entre impacto noticioso, de ser y formar parte (integración social), moda e incluso curiosidad. Para ellos no se trataría de algo tan complejo, un juego, pero para otros PokemonGo es parte de un entramado de estrategias que las compañías basadas en internet han diseñado muy bien para integrar sus negocios en la búsqueda de datos, la denominada Big Data, una especie de última frontera para un profundo conocimiento de la conducta humana.

Roger Caillois (1) sociólogo francés señala que el juego es “una ocasión de pura pérdida: pérdida de tiempo, energía, ingenio, habilidad, y con frecuencia de dinero”.

Señala “Jugar juegos de por sí puede parecer la perfecta actividad no instrumental, la antítesis perfecta de la producción y reproducción económica. Pero el acto de jugar, sobre todo una variedad asistida por computadora y parcial a lo cibernético, puede cultivar el sistema capitalista de pensamiento y de valores, independientemente de lo que juegos específicos pretendan retratar o narrar”. Caillois llega incluso a señalar un nivel de “corrupción en los juegos”. La corrupción de los juegos sucedería cuando se establece una relación o mix entre la vida corriente y estos, porque este hecho violaría la característica del juego de encontrarse excluido o separado de las actividades más cotidianas. La corrupción ocurre también cuando se mezclan las reglas del juego con las leyes de la “realidad”, por una delimitación poco clara. En esta circunstancia, los juegos adoptarán formas distintas e inesperadas como se da en PokemonGo al obligar al individuo a una constante búsqueda en sitios y lugares poco previsibles.

Es posible entonces encontrar la ecuación perfecta que se aplica a PokemonGo y a otros juegos anteriores y que vendrán sin duda. Por una parte personas dispuestas al juego en forma permanente (Gamificación de la vida), vínculo con la internet (un juego colectivo), un modelo de negocio (mediante el pago de la actualización de versiones, y herramientas para el juego en modos más sofisticados), y finalmente generación de datos. Este diseño para nada de aleatorio da cuenta de la complejidad de esa internet menos evidente para el usuario normal, una internet de algoritmos, servidores, realidad virtual y de datos que PokemonGo ha logrado ir capturando de todos quienes animados por uno u otro motivo al parecer desconocen.

  1. Roger Caillois, Los juegos y los hombres, la máscara y el vértigo, México, FCE.


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